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1.Misión evangélica (servicio de la palabra)

1.1  El kerigma cristiano

Después de la muerte de Jesús sus discípulos comienzan una experiencia pascual que los convierte en creyentes del resucitado y en predicadores misioneros. Los discípulos son testigo de Cristo muerto y resucitado, y comienzan a reflexionar sobre las palabras y las acciones de Jesús, a la luz de las escrituras, en el contexto de los hechos de la pasión.  Así llegan a la confesión de fe, cuyo enunciado más primitivo es éste: “el Mesías murió por nuestros pecados, como lo anunciaban las Escrituras, fue sepultado y resucitó al tercer día, se apareció a Pedro y luego a los doce.” Este mensaje es denominado kerigma, y fue recibido y transmitido por Pablo.

Este relato es anterior a la pascua y su contenido es un hecho de salvación. Su núcleo central es la resurrección de Jesús.

1.2 La predicación del mensaje

El kerigma o contenido de la predicación misionera de la Iglesia primitiva se expresa como confesión de fe: Jesús de Nazaret, el crucificado, ha sido resucitado por Dios. La resurrección de los muertos ha tenido lugar en Jesús el crucificado, quien muere y abre paso a la nueva creación del reino de Dios.  Jesús anuncia la llegada del reino y los apóstoles predican la muerte y resurrección de Jesús, en donde se revela la salvación de Dios.                    Los apóstoles son enviados por Jesús como testigos para que el evangelio llegue a los confines del mundo. 

2. La celebración litúrgica (servicio sacramental)

2.1 El culto como reunión.

El culto se define principalmente como un estar juntos en apretada asamblea. El Nuevo Testamento utiliza el término reunión, para representar el gesto cristiano de reunirse de forma doméstica con una comida fraterna.                                                                                                      La liturgia es la obra o el servicio de Dios que se hace presente en su pueblo reunido, como asamblea de creyentes. En definitiva el sacramento primero del cristianismo es la comunidad, especialmente cuando está reunida.          El culto y la oración son un eje fundamental para la primera comunidad cristiana y en la maduración de la fe. En Lc 22,7-38 también podemos ver la importancia de la oración y la celebración de la eucaristía a propósito del relato pascual en el que se insertan palabras de Jesús, en conexión con la experiencia litúrgica de la Iglesia primitiva. San Pablo menciona en la 1Cor la importancia del bautismo y de la eucaristía: “guárdese unión entre liturgia y vida o entre Eucaristía y solidaridad con los pobres.”

2.2 La cena del Señor

La eucarística fue denominada en sus orígenes “comida del señor” o “fracción del pan”. Comenzó como reunión en el nombre del señor a través del símbolo de la comida, con una doble dimensión: fraternidad de mesa que comparte bienes y rito eucarístico y que hace real la comunión en Cristo. La comida comunitaria de la Iglesia primitiva tenía por finalidad, hacer vivir juntos a los creyentes y reforzar así su unidad y su cohesión. Además, debía permitir dar de comer a los hambrientos y no sólo por motivos humanitarios, sino también para dar forma a la Iglesia concreta. En un comienzo la eucaristía se celebraba en el contexto de una comida que se tenía en las casas, la víspera del primer día de la semana. En un principio los creyentes no rompieron con la sinagoga, llegó un momento en que se incorporó a la asamblea  lecturas de la ley y de los profetas, a los que siguieron los relatos de Jesús, que darían cuerpo a los evangelios. Con el tiempo la cena del señor y la comida fraternal sin que sepamos con exactitud los motivos, se cree que influyeron varias causas: el contexto cultural pagano, en el que la comida no tenía el relieve que poseía en el ámbito palestino-judío, las tensiones que producía comer juntos ricos y pobres o sencillamente el crecimiento del  núcleo de comensales. En resumen el rito eucarístico de la Iglesia primitiva, símbolo de la vida comunitaria, nunca se separa de la palabra que interpreta la vida de Jesús el Cristo, ni del servicio a los pobres en la justicia que exige la llegada del reino de Dios.

2.3 El bautismo cristiano                                                                              Los convertidos por la predicación apostólica que aceptan la palabra son agregados a la comunidad por un baño de inmersión denominado “bautismo”. Es decir, la evangelización de la Iglesia primitiva termina su cometido con el bautismo, gesto fundamental de entrada en la comunidad de creyentes y acto por el cual el bautizado se asocia a la obra de Dios. Sin embargo Jesús, se dedicó casi exclusivamente a proclamar el evangelio del Reino sin utilizar el gesto ritual bautismal.                                                        Para San Pablo, el bautismo es un acontecimiento espiritual que transforma la personalidad del bautizado, al realizarse en él la muerte y resurrección de Cristo. Al bautismo siempre precede la proclamación de la buena noticia, cuyo primer efecto es la fe o la adhesión al mensaje, que se traduce en agregarse a la comunidad o adherirse al señor. El bautismo es la respuesta personal al anuncio del evangelio, es la purificación del corazón mediante el perdón de los pecados, es un vínculo que une a los discípulos de Jesús. En un principio el bautismo se daba en el nombre de Jesús, después se utilizará la fórmula trinitaria. El bautismo es recepción del don del espíritu a través de dos gestos relacionados entre sí: inmersión en el agua e imposición de manos.

2.4 El perdón de los pecados                                                                    Que el bautismo confiere el perdón de los pecados, es una afirmación que se puede observar en todos los escritos primitivos.  Sin embargo el perdón de los pecados en la Iglesia primitiva no se redujo al bautismo. El perdón de los pecados, tiene una importancia capital en los evangelios. La metanoia o conversión pertenece al mensaje central de Jesús y de todo el Nuevo Testamento.  Después del bautismo, los cristianos pecadores podían asumir una segunda conversión. Para llegar al perdón el cristiano debe convertirse y hacer penitencia, sinónimo de confesión.  “La confessio es una condición previa a toda plegaria, y en este sentido se realiza en las reuniones de la comunidad cristiana, sobre todo antes de la celebración eucarística”. Con referencia a las faltas leves, bastaba el arrepentimiento general sin confesión personal detallada. Cuando eran faltas graves, el pecador era separado de la comunidad hasta cumplir una penitencia proporcionada a su pecado para luego volver a la comunidad.

2.5 La unción de los enfermos.                                                                    La enfermedad en el NT es un signo negativo que se opone al reinado de Dios.  Es por eso que vemos a Jesús en una constante lucha en contra de las enfermedades.  Al perdonar a enfermos, rompe la barrera que siempre hubo entre pecado y enfermedad, por medio de la expulsión de demonios y las curaciones, inicia el comienzo del reinado de Dios. Frente al pecado y a la enfermedad, desgracias básicas humanas, Jesús propone la conversión y la curación; de este modo, llega la salvación de Dios por medio de su Reino.   Los discípulos de Jesús, de acuerdo con el mandato de su maestro, proclaman la buena noticia del Reino y curan toda clase de dolencias y enfermedades. Las curaciones son manifestaciones de la presencia activa del señor resucitado o teofanías de Dios en su Reino. El ministerio de los enfermos es esencial a la Iglesias en sus comienzos. Al interior de las comunidades pronto se desarrolló un ministerio de los enfermos, que busca la salud, en el sentido total de la palabra, por medio de la presencia de Cristo. La presencia cristiana ante el enfermo, intenta hacer de la experiencia del sufrimiento una experiencia de fe, un acrecentamiento de esperanza y un ejercicio de caridad.

3. La comunidad eclesial (servicio de comunión)

3.1 La iglesia del Señor

Los judíos denominaban al pueblo de Israel “qahal Yahveh”, es decir asamblea de Dios reunida para celebrar el culto. Más tarde unos helenistas, la tradujeron a ekklesía o convocación santa del pueblo de Dios. Los judíos preferían denominar a su asamblea con el término sinagoga. Los cristianos, para distinguirse de los judíos la denominaban ekklesía.  Este término traduce tres realidades: la asamblea litúrgica convocada para celebrar la palabra de Dios y el culto de la nueva alianza, la comunidad local de los cristianos que viven en un determinado lugar y la Iglesia universal de todos los creyentes esparcidos en comunidades por todo el mundo. Radicalmente la Iglesia nace de la fe pascual o se forma como comunidad, después de la pascua, gracias a la resurrección de Jesús y a la efusión del Espíritu. Los miembros de la Iglesia se consideran el pueblo santo de Dios. Es por esto, que se dan el nombre de consagrados, elegidos y llamados. Con todo, el nombre que prevalecerá será el de cristianos. Este nombre aparece en la Iglesia de Antioquia y precede del exterior, ya que son vistos como creyentes en Cristo.

3.2 La primera comunidad cristiana

La Iglesia nace donde los hombres acogen el evangelio, como buena noticia de salvación para ellos. En Hch se describe el ideal de la primera comunidad de Jerusalén mediante tres sumarios. Según estos resúmenes, la vida comunitaria primitiva tuvo estos rasgos: palabra apostólica, comunión fraterna (relaciones internas de la Iglesia), fracción del pan y oraciones (relación de la comunidad con el señor).                                                                 En primer lugar está la enseñanza de los apóstoles. El término enseñanza equivale a la instrucción o catequesis a los de dentro (en las casas), aunque también puede incluir la predicación a los de afuera (en el templo).              En segundo lugar la koinonía, término que procede del verbo poner en común o compartir. Tiene varios significados, el principal se relaciona con los bienes materiales, también equivale a la unión mutua en la fe y a unanimidad de sentimientos. La unión espiritual exige la comunicación de bienes o, en casos especiales, los bienes en común. O sea poner los bienes propios a disposición de todos, para que no haya necesitados.                        En tercer lugar, sobresale la fracción del pan, con esta expresión se designa una práctica doméstica  frecuente entre los primeros cristianos. Entre  judíos, el pan redondo y plano era bendecido por el padre de familia, quien lo partía y  lo distribuía. Esto también lo hizo Jesús en varias ocasiones, en la última cena, en la multiplicación de los panes, por ejemplo. En Hch la fracción del pan es un rito eucarístico. El hecho de que se celebrase la eucaristía y el ágape en las casas significa que la comunidad era de talla familiar.                                                                                                                  Las oraciones también son importantes, el término en plural, se refiere a las plegarias litúrgicas. Los cristianos de Jerusalén frecuentaban a diario el templo. Es por eso que pronto se construye una oración cristiana, como lo muestran las primeras confesiones de fe, himnos y cánticos. El padre nuestro, muestra la diferencia entre la tradición judía y la cristiana en el ámbito de la oración.

4. Los cristianos en la sociedad (servicio de transformación)    4.1 Primera inculturación de la fe                                                             La primera dificultad de la Iglesia Primitiva se manifiesta en la inculturación de la fe en diversos idiomas y cosmovisiones, ya que la misión apostólica estuvo dirigida en un principio a los judíos de Jerusalén, debido a su carácter cosmopolita, incluyó también a helenístas (judíos de habla griega) y prosélitos (paganos simpatizantes del judaísmo). Lo cual supuso la existencia de varios grupos en la Iglesia primitiva: judeocristianos rigurosos (lengua aramea o hebrea, oriundo de Palestina, fieles a ciertos aspectos del judaísmo: ritmos de oración judía, calendario de fiestas, prescripciones sobre la comida y el ayuno, liturgia sinagoga y circuncisión) representados por Santiago el justo; los judeocristianos adaptados (oriundos de la diáspora, más flexibles con las exigencias de la ley entre los bautizados, no exigen la circuncisión, algunas prescripciones sobre los alimentos y medidas disciplinares) representados por Pedro; los paganocristianos, (procedencia judía, con mentalidad helenística y actitud abierta, critican la ley y el templo)fueron representado por los siete, especialmente por Esteban: los paganocristianos o gentiles de extracción (no tenían ningún vínculo con las tradiciones judías). Más tarde el concilio de los apóstoles el año 50 hizo posible la apertura y el universalismo, imponiéndose la tendencia paganocristiana.n la expansión misionera se llevó a cabo gracias al círculo helenístico.                                                                                                                 La segunda dificultad viene cuando desaparecen los primeros testigos y se retrasa la parusía. Eso llama a la aparición del gnosticismo (salvación mediante la experiencia personal, se anula la historia y se desprecia la materia. Al no valorarse el cuerpo, no se entiende la encarnación de Dios en Jesús), secuela de este fue el docetismo (Jesús no encarnó la verdad, el era aparente a nosotros. No sufrió, ni murió, ni resucitó)

4.2 Primeras persecuciones

Desde sus comienzo los cristianos fueron perseguidos, por los sacerdotes del templo y la aristocracia saducea, por atentar contra el orden político-religioso y las bases económicas de sustentación del sistema. Luego surgen las persecuciones externas, el año 34, los apóstoles son obligados a comparecer ante el sanedrín por el contenido de su predicación. La persecución arrecia en el año 34 o 35, con la lapidación de Esteban. En el año 43 Herodes Antípas dio muerte a Santiago y encarceló a Pedro, el otro Santiago fue muerto en el año 62. En los años 66-70 los cristianos fueron perseguidos por no sumarse a la lucha de judíos en contra de romanos. El conflicto explotó cuando el cristianismo fue visto como enemigo de la ideología imperial. Los cristianos fueron acusados de odio al género humano, ateísmo, al rechazar los dioses oficiales. Las persecuciones empezaron propiamente con Nerón, hacia el 64 y a principios del siglo III dio Severo el primer decreto contra los cristianos. La paz llegó con Constantino en el siglo IV

4.3 La Iglesia primitiva y la realidad política.

Los cristianos al extenderse rápidamente por imperio romano, constituyen un 5 a 12% de la población. A pesar de que los cristianos rechazan el modo de vida pagano, especialmente la inmortalidad pública y el culto al emperador, se adaptan a ciertas cosmovisiones culturales helenísticas. La actitud de la Iglesia es positiva en un principio frente a la autoridad política. Poco a poco se rompe la actitud de los creyentes de linaje especial y adoptan una relación positiva en el mundo, como se puede observar hacia finales del siglo II.

Bibliografía

Floristan, Casiano. Teología práctica: teoría y praxis de la acción pastoral. Eds. Sígueme, Salamanca, 1993.

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